Saborear la libertad

Saborear la libertad

Saborear la libertad

Cada vez que me surge algún desplazamiento, siempre voy escudriñando el horizonte, fijándome en el paisaje, bien desde el cristal del coche del tren o del método de transporte que me toque en cada ocasión…

Es entonces cuando te cruzas una preciosa pista que se pierde en el horizonte, una carretera zigzagueante que se funde en las curvas de una montaña, … La imaginación comienza a volar, intentas tomar rápidamente referencias geográficas, cualquier pista sirve y lo grabas todo a fuego en esa parte de la memoria tan secreta, la reservada al placer.

A la noche, ya en casa y liberado de los quehaceres diarios, abres una cerveza, te relajas, y te pones a buscar con todas las pistas que llevas guardadas en ese lugar tan preciado de tú cabeza… Abres Google Earth o cualquier otro mapa, buscas, exploras desde el aire, tomas  anotaciones, haces cálculos y no dejas de pensar en ello. Quieres recorrer ese camino, quieres descubrir ese lugar, saber a donde llevaba lo que has visto… 

Preparas tú pequeña aventura con delicadeza, cargas todo tú material fotográfico, algo de comida, quizás decidas hacer noche y tienes que prepararlo todo…

Poco a poco van aumentando tú ilusión y los nervios, cargas todo el material en tus bolsas, el fin de semana está ahí y casi no puedes dormir.

ya en casa y liberado de los quehaceres diarios, abres una cerveza, te relajas, y te pones a buscar con todas las pistas que llevas guardadas en ese lugar tan preciado de tú cabeza…

Madrugas, te desplazas y algo asustado comienzas a explorar ese lugar, sabes donde comienzas, solo eso… Poco a poco te vas perdiendo, te vas adentrando en lo desconocido, es muy probable que no te ciñas ni a la ruta que tenías programada, pero esa es la parte más hermosa de este juego. Solucionarte tus problemas. Descubrir, conocer lugares maravillosos, tomar esas fotos, compartir y saborear cada minuto, cada segundo, CADA MOMENTO DE LIBERTAD.

Una bicicleta, nuestras bolsas, donde cargar lo imprescindible y una cámara de fotos donde poder grabar y recordar esos maravillosos lugares a los que sólo podremos llegar sin una idea, sin un plan, simplemente dejando que sea nuestra propia mente quien nos lleve.

Por eso, es en estos días, cuando más valoramos esos momentos, es precisamente ahora, cuando más fuertes tenemos que ser, y quien sabe. También puede ser un buen momento para programar nuestras futuras aventuras. 

Descubrir, conocer lugares maravillosos, tomar esas fotos, compartir y saborear cada minuto, cada segundo, CADA MOMENTO DE LIBERTAD.

Ahora más que nunca.

#quedateencasa

Llama a tus amigos, proponles ese viaje en bicicleta, quizás esa aventura de fin de semana, traza la ruta, id pensando en el equipamiento,  hagamos juntos que estos malos momentos, tengan también su parte positiva. 

¿Habéis pensado ya en alguna futura aventura?

Pablo Terán – AKA: Hijo de la Birra